Cacao ceremonial
El cacao ceremonial es pasta de cacao puro, sin azúcar ni leche, elaborada a partir del grano entero. En la cosmovisión indígena latinoamericana el cacao no se consume como un producto de consumo masivo, sino como una planta que acompaña: por eso se bebe despacio, en taza, y normalmente por la mañana o antes de algo que pide atención.
En qué se diferencia del cacao en polvo
El cacao en polvo es grano desgrasado: se le ha quitado la manteca. El cacao ceremonial conserva el grano entero, manteca incluida, molido en pasta. Por eso es más denso, más graso y llena más: una taza sustituye a un desayuno ligero.
Cómo se prepara una taza
Ralla o trocea entre 7 y 14 g de pasta de cacao por taza. Calienta 150 a 200 ml de agua o de la bebida vegetal que prefieras sin que llegue a hervir, alrededor de 70 a 80 °C. Añade el cacao, remueve hasta que se funda y bátelo un minuto para que emulsione y salga espuma. Se puede endulzar con panela, o tomar sin nada.
Cuánto y cuándo
Lo habitual es entre 7 y 14 g al día. Una bolsa de 400 g da para unas 57 tazas de 7 g, alrededor de un mes de consumo diario. El cacao contiene teobromina, un estimulante más suave y más largo que la cafeína: por eso sienta mejor por la mañana que de noche.
De dónde viene el nuestro
De los mismos árboles ancestrales de Manabí y Esmeraldas que las barras: cacao fino de aroma, fermentado y secado por lote pequeño, molido sin añadidos. Un solo ingrediente.
Aviso
El cacao puro es un alimento, no un medicamento. Si tomas medicación, estás embarazada o tienes una condición cardiaca, consulta con tu médico antes de tomarlo a diario.
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